Eliminar polillas de la ropa
Agujeros en tu jersey favorito, y nunca has visto al culpable. Las polillas de la ropa no comen: el daño lo hacen las larvas. Se alimentan de queratina, la proteína de la lana, el cachemir, la seda, el fieltro y la piel.
¿De dónde vienen las polillas de ropa?
Normalmente en textiles de segunda mano, una alfombra vieja, un abrigo o simplemente por una ventana abierta. Una vez dentro buscan sitios oscuros y tranquilos: el fondo del armario, debajo de la cama, dentro de una caja. La ropa que lleva meses colgada sin tocarse es la más expuesta.
¿Cómo reconocerlas?
La polilla es pequeña y de color dorado y vuela mal, más revoloteando que en línea recta. Si ves tubitos sedosos, telaraña fina o zonas peladas en el tejido, las larvas ya están ahí. La larva es de color crema con la cabeza oscura y huye de la luz.
¿Dónde están los huevos?
La hembra los pone directamente sobre la tela, preferiblemente en zonas con sudor o restos de comida, porque atraen a las larvas. Un jersey guardado limpio es mucho menos interesante que uno que entró sin lavar.
Cómo eliminarlas
Una trampa de feromonas saca a los machos del armario, con lo que se detiene la reproducción y ves enseguida el tamaño del problema. Combínala con lavar a sesenta grados o unos días en el congelador. Nuestras trampas no llevan veneno ni olor, así que puedes colgarlas entre la ropa.