Abres un paquete de arroz o de harina y sale algo revoloteando. Las polillas de la comida suelen llevar semanas en la despensa antes de que veas la primera.
Una trampa de feromona atrae a los machos y detiene así la reproducción. Aún más útil: muestra si el problema disminuye o no, que es justo lo que quieres saber después de vaciar la despensa. Dentro solo hay una feromona, ningún producto de tratamiento. Actúa hasta 3 meses.
¿Son peligrosas las polillas de la comida?
No. No pican, no muerden y no te enferman, y el alimento infestado tampoco es tóxico. Aún así lo tiras, pero por otra razón: los productos infestados contienen telas, excrementos y mudas, y eso no quieres comértelo. En grandes cantidades esos restos también pueden causar molestias alérgicas.
¿Cómo es el ciclo de vida?
Aquí está la clave de todo el problema. Una hembra pone hasta doscientos huevos, normalmente cerca o dentro de una fuente de alimento. De los huevos salen las larvas, y es la fase que come y causa el daño. Tras unas semanas pupan, a menudo no en el producto sino en una esquina del armario o contra el techo, y luego el ciclo empieza otra vez. Del huevo a la polilla pasan unas seis a ocho semanas, menos si hace calor. Por eso el problema vuelve si solo espantas las polillas que vuelan: la siguiente generación ya está en el envase.
¿Las polillas de la comida atacan la pasta?
Sí. Todo lo que tenga almidón es objetivo: pasta, arroz, harina, muesli, frutos secos, galletas, chocolate, especias y comida para mascotas. Las cajas de cartón y las bolsas de papel no las detienen, porque las larvas las perforan. Ni siquiera una bolsa doblada protege. Los botes herméticos de vidrio o plástico sí.
¿Cómo entran en casa?
Casi siempre con la compra. Los huevos ya están en el producto cuando lo compras y solo eclosionan en tu armario caliente. No es cuestión de higiene y le pasa a todo el mundo.
¿Dónde hay que buscar?
No solo en los paquetes. Revisa también las juntas de los estantes, la parte de arriba del mueble, el borde del techo y las esquinas detrás de los botes, porque ahí es donde pupan las larvas. Una despensa que parece limpia puede seguir llena de pupas.
Cómo actuar
Vacía toda la despensa, tira los productos infestados y guarda el resto herméticamente. Limpia estantes y juntas con agua caliente y vinagre. Después cuelga una trampa y observa dos o tres meses si bajan las capturas. Si se mantienen igual, queda alguna fuente que se te ha escapado.