Los insectos rara vez aparecen sin más. Buscan lugares cálidos, húmedos y oscuros donde haya comida o material para anidar. Saber dónde se esconden es el primer paso para prevenir una plaga o detectarla a tiempo. Estos son los siete lugares donde deberías mirar primero.
1. El desagüe de la cocina
Los desagües son uno de los criaderos más subestimados de la casa. Los restos de comida, la grasa y la humedad se acumulan en el desagüe y crean un entorno ideal para las moscas de la fruta y las bacterias. Limpia tu desagüe regularmente con agua hirviendo o un limpiador enzimático.
2. La parte inferior del cubo de basura
El interior de tu cubo de basura se vacía regularmente, pero la parte inferior y la pared interior rara vez se limpian a fondo. Los residuos de humedad y los desechos orgánicos atraen a moscas de la fruta, cucarachas y hormigas. Lava tu cubo de basura al menos una vez al mes.
3. Las plantas de interior con exceso de riego
La tierra demasiado húmeda es un criadero perfecto para los mosquitos del sustrato. Las larvas viven en la capa superior de la tierra y apenas son visibles a simple vista. Deja secar la tierra entre riegos y usa trampas adhesivas para capturar los adultos.
4. La despensa
Los envases abiertos de harina, arroz, frutos secos y fruta desecada atraen a las polillas de los alimentos. Ponen sus huevos en el propio envase, por lo que la infestación viene del exterior. Guarda siempre los alimentos secos en recipientes herméticos y revisa los productos nuevos antes de guardarlos.
5. Grietas y rendijas cerca de ventanas y puertas
Los lepismas, las arañas y los pequeños escarabajos entran por aperturas diminutas. Comprueba el sellado alrededor de ventanas, puertas y pasos de tuberías. Un poco de masilla o un burlete resuelve ya muchos problemas.
6. El espacio detrás y debajo de los grandes electrodomésticos
El espacio detrás del frigorífico, debajo del horno y detrás del lavavajillas es cálido, oscuro y raramente se limpia. Los restos de comida que acaban allí atraen a cucarachas y hormigas. Limpia estos lugares a fondo al menos un par de veces al año.
7. El baño
La humedad, el calor y la poca luz hacen del baño un lugar favorito para los lepismas y las esporas de moho. Ventila bien después de ducharte, repara las fugas de inmediato y comprueba regularmente las juntas alrededor de la bañera y la ducha.
Los insectos no eligen su escondite al azar. Manteniendo estos siete lugares limpios, secos y bien sellados, reduces considerablemente las posibilidades de una plaga.