Acabas de traer a casa una bonita planta nueva, o tus plantas de interior están espléndidas. Hasta que ves pequeños insectos negros revoloteando alrededor de las macetas. Probablemente sean mosquitos del sustrato. No son peligrosos para las personas, pero pueden dañar seriamente tus plantas si no actúas.
¿Qué son los mosquitos del sustrato?
Los mosquitos del sustrato son pequeños insectos voladores oscuros que se parecen a un mosquito diminuto. Miden unos 2-4 milímetros y se mueven lenta y torpemente por el aire. Como adultos viven solo unos pocos días y apenas comen. El problema está en las larvas, que viven en la capa superior de la tierra húmeda.
¿Cómo llegan a tus plantas?
La causa principal es el exceso de riego. Los mosquitos del sustrato ponen sus huevos en la tierra húmeda, justo bajo la superficie. Cuanto más húmeda esté la tierra, más atractiva resulta como lugar de puesta. La tierra comprada en tiendas a veces ya contiene huevos o larvas, por lo que una planta nueva puede ser la fuente sin que te des cuenta.
¿Qué daños causan?
Las larvas se alimentan de restos orgánicos en la tierra, pero en caso de infestación grave también atacan las raíces más finas. Esto debilita la planta, que crece mal, amarillea o muere en los casos más graves. Los esquejes jóvenes y las plántulas son los más vulnerables.
¿Cómo solucionar el problema?
La solución más eficaz empieza por el riego. Dejar secar los primeros dos centímetros de tierra antes de volver a regar. Las larvas no sobreviven en condiciones secas. Las trampas adhesivas amarillas en varillas cerca de la maceta ayudan a capturar los adultos. En casos persistentes, sustituir la capa superior de tierra por arena o perlita.
Más vale prevenir que curar
Regar las plantas solo cuando la tierra realmente lo necesite. Usar macetas con buen drenaje para evitar que el agua se estanque. Revisar siempre las plantas nuevas antes de ponerlas junto a las demás.